miércoles, noviembre 30, 2005

VACIA...


No sé cuanto tiempo ha pasado... sólo sé ke fue el suficiente como para darme por vencida; cansada de toparme una y otra vez con esa gruesa pared ke me separa de todo lo que kice para mi.
Doy la media vuelta y camino en dirección contraria, las lagrimas resbalan en mis mejillas sabiendo ke todos mis sueños se kedan ahi: tras esa pared.
Me siento vacía y cansada, cansada de luchar y de intentarlo una y otra vez solo para descubrir al final ke aun con todo mi esfuerzo no pude lograrlo.
Vacía... así es como me siento, aunque precisamente esa sea la ironía de esta situación...Lo haré mejor en otra vida....

domingo, noviembre 27, 2005

MORDIENDO HASTA EL AMANECER...


Siento los gritos tensarse en mi garganta sin que puedan llegar a salir, mis lágrimas por el contrario llevan rato fluyendo; mi cuerpo se estira y contorsiona con cada movimiento tuyo. Siento un leve entumecimiento en gran parte del cuerpo y sonrio pensando en que con eso el dolor extremo se encuentra entre una posibilidad lejana.
Mi corazón late cada vez más a prisa y mis manos a mis costados carecen de rastro alguno de vida, es casi como si no me pertenecieran.
Tus labios de nuevo se posan sobre mi piel, esta vez en la zona de la espalda, yo apreto los dientes y cierros los ojos tan fuerte como los nervios me lo permiten... solo espero el momento.
Un nuevo oleaje de dolor me inunda y el rojo parece acostrumbrarse a tus labios. Sonries y yo suspiro agitada mientras un leve jadeo escapa de mi boca al mismo tiempo.
Mi piel erizada agradece los suaves besos que colocas alrededor de mi nueva herida. Acomodas tu cabeza entre mis hombros y dices que estás exhausto, yo miro el reloj y lo único que puedo pensar es en ti, en ti mordiendo.
Mordiendome hasta el amanecer...

sábado, noviembre 26, 2005

INVENCIBLE...



La lluvia empieza a hacerse sentir, en mi rostro, en mis brazos, en mis piernas pequeñas gotas de agua van cayendo como dardos frescos y bien dirigidos. Aun me falta mucho camino por recorrer y la visión de los minutos siguientes resulta bastante fría. Aligero el paso e intento abrirme camino entre la multitud de gente ke intenta al igual que yo huir de esta lluvia que empieza a parecer una tormenta.De pronto, mi cuerpo se detiene, llevo la ropa tan mojada y el cuerpo tan entumido a fuerza de tener tanto frío. Mis manos apenas pueden sentir mi rostro cuando intento secarme el agua que chorrea de mi nariz.Sonrío y mis pisadas son cada vez mas lentas, camino como si fuera un día soleado y agradable, mientras la gente en su carrera apenas me mira, empiezo a sentirme invencible, inmune al frio ke harto de calar hasta el ultimo hueso de mi cuerpo se ha rendido y abandonado. El agua apenas me toca, y yo voy caminando con el cuerpo erguido sin sentir esta lluvia fiera que ha logrado amedentrar a los demás. Empiezo a preguntarme si soy la única así, y en eso veo entre la gente que corre a alguien que camina al mismo ritmo ke yo, la ropa le chorrea de agua y a él parece no importarle y presiento ke se siente igual que yo. Intercambiamos miradas y sonrisas, creo que el sabe lo que estoy pensando. Me subo al autobus y la gente me mira al pasar, soy la unica que no tirita de frio a pesar de dejar un rastro húmedo a mi paso. Encienden el aire acondicionado y aun asi no siento nada.Lllego a casa y empiezo a sentir como mi cuerpo se va calentando de nuevo, me desnudo, seco el cabello y me meto bajo las colchas y sigo sintiendome invencible.Mañana tal vez tenga gripa, pero esa sensación de inmunidad ante todo no me abandonará tan facilmente...
Sé que seguiré siendo invencible...

EXTASIS...


Fue un día realmente agotador, desde la mañana había salido de casa y hasta esa hora de la noche aún no había emprendido el regreso habían sucedido mil y un cosas de las cuales mi cuerpo ya empezaba a protestar.Por fin después de 20 minutos de espera, apareció el autobús en el que haría la mitad del trayecto (la otra mitad sería en otro autobús), calculé que tardaría casi una hora y me sentí caer en un profundo abismo de tarea acumulada en casa.Abordé y mi cuerpo se adormeció con sólo tocar el asiento, sentí cada uno de mis músculos relajarse mientras el dolor de cabeza se intensificó; sentí hambre, cansancio y sueño.Comenzamos a recorrer el periférico y poco a poco nos adentramos en la ciudad, las calles comenzaron a hacerse conocidas y una idea surgió tan deprisa que rebotó un par de veces contra mi lógica: Debía bajarme del bus y tomar un atajo para irme a casa caminando!.Al principio intenté resistirme, pero una mirada al interior de mi mochila me reconfortó; desde dentro Bunbury me guiñaba el ojo mientras en mi cabeza sonaban sus palabras – “Yo te acompañaré todo el camino”-.Mis piernas titubearon un poco y luego me hicieron bajar del bus mientras el resto de mi cuerpo empezaba a reaccionar.Me coloqué los audífonos y mientras escuchaba a Bunbury susurrar , todo aquello que quiero oír de “akél”, empecé a caminar. Sabía que sería una caminata bastante larga, pero de pronto estaba de ánimos para hacerla.Mi rostro no tenía expresión alguna y mis piernas parecían moverse por inercia, las calles eran cada vez más familiares.Conforme iba avanzando me sentía más tranquila, empezaba a disfrutar del paseo. Se podría decir que iba en son de paz con el resto del mundo, esa noche mi dedo corazón se tomó un descanso y no saludó a nadie (a pesar de que un par de estúpidos me dedicó un intento de piropo bastante desagradable).Poco a poco todo fue ignorado: hambre, sueño, cansancio, dolor, yo simplemente ya no estaba ahí, al menos mi mente estaba en un oscuro y solitario cabaret en donde Bunbury seguía cantándome al oído. Poco antes de llegar a casa y como si hubiera olvidado que siempre ha estado ahí, lo vi despuntar tras el techo de una casa; y conforme me acerqué lo vi crecer. Vi sus ramas largas y caídas que casi rozaban el suelo dando ese aspecto lastimoso y a la vez tétrico (que me hizo enamorarme de él y prometerle que plantaría un “sauce llorón” en la puerta de mi casa). Pasé lentamente bajo su sombra adentrándome en el bosque de ramas que ya era, mientras en mis oídos unas trompetas y la voz ronca de mi querido Enrique me hicieron llegar al éxtasis, sólo duro unos segundos y realmente los disfruté.Llegué a casa y “akél” estaba ahí, después de saludarme me contó su terrible día, yo le dije que también había tenido un muy mal día , y reí para mis adentros mientras miraba la mochila en la silla intentando ver en su interior a mi cómplice, intercambiamos un guiño de ojo y escuche un leve susurro que me dijo: Tal como lo prometí.Esperé a que “akél” se durmiera para decirle al oído lo maravilloso que había sido mi día, pensando que así creería que todo fue un sueño.No me culpen por no hacerlo sentir mal, pero de otra forma tampoco lo entendería...

ENTRE RATONES DE BIBLIOTECA...


Pues por fin iniciaron las clases y mi carga de trabajo aumentó considerablemente al iniciar también el servicio social. Para variar y para mi comodidad me asignaron al centro de información; asi que de pronto me vi rodeada de eruditos estudiantes y ratones de biblioteca. ¿Pero no se supone que estos seres que habitan las bibliotecas de las escuelas son genios en potencia o por lo menos con más materia gris que el resto de los mortales que vamos a la escuela?. pregunto esto porque aun no logro entender la cantidad de preguntas estupidas que hacen estos "genios".(Mis queridos ratones de biblioteca: si estan leyendo este post les pido que no se ofendan, pero en verdad me hacen hervir la sangre cuando se me acercan para pedirme un libro por nombre o por autor. ¿Cuando van a entender que en ese lugar hay entre 15 y 20 mil libros de muy variados temas, autores y ediciones; por lo que me es imposible memorizarlos todos y su ubicación?. ¿Cuantas veces más tengo ke decirles que primero consulten la base de datos y me pidan los libros por código?)hecho este parentesis y aclarado el motivo de mi enojo me permito continuar con mi relato.Al principio fue un poco aburrido pero de no ser por esos preguntones de cosas estúpidas el día sería aburrido por completo (así ke gracias mis queridos ratones de biblioteca).Apenas he estado unos días en ese lugar y la verdad no es mi vocación (no me imagino una vida completa respondiendo esa clase de preguntas) pero para hacer el servicio social resulta comodo tener la facilidad de hacer la tarea sin ke me gane la flojera por investigar.Y gracias a todos mis admiradores que desde que estoy ahi me han ido a ver todos los dias, se les agradece sus atenciones, jeje.

HOY...


Hoy que de nuevo estas a mi lado, me preguntó ¿si es volver a recordar lo ke un dia vivimos o es ke ayer tuve una visión de lo seria el dia de hoy?...No lo sé, pero como ayer hoy también soy feliz....