Salí de la terminal y caminé un par de calles antes de buscar un espacio despejado donde esperar el camión que me llevaría a casa. Ahí paradita en la acera con mi maletita a los pies y mi cena en la mano, esperé durante unos minutos, una nena se acercó y esperó conmigo el bus, en eso un auto se detuvo. Ella se le acercó y empezaron a negociar precios y tarifas... entendí porque las miradas lascivas de todos los que pasaban y que yo falsamente tomaba como efecto de mi arrebatadora belleza, me di cuenta que no era el mejor lugar para esperar el camión y decidí caminar hasta la parada aunque estuviera a 6 esquinas, antes de que alguien me confundiera con la mejor oferta de la noche: nena y cena incluida, coma y co... ma otra vez!!

Si así es mi inicio de año.. no me imagino lo que me espera...


