El fin de semana habia un circo en la ciudad (bueno, creo que todavia ahi sigue) y la nena se entercó en ir. Y como la experiencia fue tremendamente educativa (guiño) les paso al costo lo aprendido.
1. No importa que llueva, truene o relampagueé si la nena quiere ir al circo lo más lógico es que en cuanto yo ponga la excusa de que afuera está lloviendo lo más lógico es que la nena corra a ponerse el impermeable y a decirme que se nos va a hacer tarde porque yo no me he arreglado.
2. Esos días en las que por flojera o por desidia o por lo que sea no se usa maquillaje ni ropa decente para salir, en mi caso, la excusa fue que por la lluvia el maquillaje se iba a arruinar y además me vestí con lo primero que encontré. En esos días lo mas normal es que te topes con dos o tres cositas lindas de las que tendrás que ir escapando con tal de que no te vean en esas fachas.
3. Esas gradas hechas de maderas endebles y que se ven tan inseguras al primer vistazo, realmente lo son. Apenas puedes subir sin pensar en que en cualquier momento se van a despedazar, eso sin contar con que si te reclinas hacia atrás corres el riesgo de caer en los huecos que hay entre una y otra.
4. Que aunque en la entrada del circo estén dibujados leones, cebras, elefantes y todo eso lo mas normal es que el circo apenas cuente con un zoo de perros, monos, caballos y uno que otro animal exótico, en mi caso de una "llama".
5. Por lo general los circos pequeños tienden a llenarte de caras conocidas. Si cuando te das cuenta que el "areanista" (juro que asi le llamaron y no sé si asi se dice propiamente al que vuela por las alturas) es el mismo que te vendió las palomitas de hace un rato y que la asistente del malabarista es la misma que te dió la bienvenida y te pidió el boleto a la entrada.
6. Que un payaso te hace reir aunque te sepas el chiste y estes pasando la pena ajena porque crees que no te hará gracia.
7. Que aunque la nena diga que no pedirá nada lo primero que hace es pedir esas varitas luminosas en cuanto se las pasan por el frente. Ahh y que además se porta de lo más obediente en cuanto piden a los niños que las agiten. Empiezo a pensar que deberia comprar un paquete de esas varitas y hacer que sea obediente tambien en la casa y cuando es hora de comer.
8. Que todos los monos de circo tienen nombres avergonzantes que hacen que sueltes la carcajada como. chayanne, ricky martin, maribel guardia, o en el caso del circo del que les hablo una mona llamada. ninel conde "el bombón asesino"
9. Que no me asusto tanto si el que se juega la vida en el trapecio y el columpio aereo es feo. Pero si en cambio estaba tan papi como el del circo en cuestión, entonces hasta el corazón se me detiene y aplaudo frenética en cuanto la acrobacia se ejecuta.
10. Que salir del circo no garantiza que los gastos ya se hayan acabado pues siempre hay mil y un cosas que venderle a los niños a la salida.
Y así fue como pasé mi fin de semana, evaluando la seguridad de un circo y la calidad de sus artistas mientras me olvidaba que afuera llovia y que mis problemas se quedaban ahi en los charcos mientras mi "pulga" me decia lo divertido que habia sido.

